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Ayar AUCA: ¿GUERRERO o algo más?

Ayar AUCA: ¿GUERRERO o algo más?

Ayar Auca es el nombre de uno de los cuatro hermanos de la leyenda de estos hermanos (ver aquí), acompaña a Manco Cápac desde los tiempos del éxodo de Tiahuanaco. Es un caudillo del grupo familiar o ayllu que se hallan en nomadismo constante, tiene protagonismo en los inicios míticos de los incas cuando aún no se vislumbra al grupo familiar ni siquiera como una aldea establecida.

Su nombre Auca en el idioma quechua lo define como un guerrero, sin embargo, investigaciones lingüísticas modernas relacionan el nombre con el idioma puquina y un significado distinto.

En este post esclarecemos cuál puede ser el real significado del nombre Ayar Auca.

Índice

1. Ayar Auca: reseña mítica

Ayar Auca asoma al mundo andino por la cueva real o principal (Cápac T´tocco) del cerro Tampu T´tocco en Pacaric Tampu. En sus peripecias, acompaña a Manco Cápac hasta descubrir las fértiles tierras cusqueñas. Su quehacer en la leyenda hubiera pasado desapercibido de no ser por un par de relatos fabulosos:

1) En uno, por obra de la nada le nacen alas y pudo volar,

2) En el otro, previo a la usurpación de tierras, Manco Cápac se hallaba en Matagua y observó a lo lejos que, en el territorio deseado (cuzqueño) había un enorme mojón y quiso tomarlo en posesión como lindero del reino. Para consumar los límites del despojo envió a Ayar Auca con el fin de adjudicar el lugar. Ayar Auca alzó raudo vuelo y llegó a su destino y después de sentarse en el mojón de posesión quedó convertido en una piedra. El sitio donde tomó pertenencia tiene una larga historia, es allí donde Manco Cápac funda el Cuzco y edifica el famoso templo que en sus inicios se denominó Inticancha.

Así de corta es la historia de Ayar Auca.

2. Significado del nombre de Ayar Auca

Lo singular en Ayar Auca es el nombre que posee, Cerrón-Palomino, R. (2013) (2016) dice que por traducción quechua, quiere decir Ayar el Guerrero, pero, ningún relato de la leyenda expresa el contexto bélico donde pone en relieve su actuar como tal. La antípoda indica que estamos ante un caso peculiar de una interpretación del nombre carente de apoyo histórico-mítico que lo justifique, error inducido por traducir permanentemente vocablos en el idioma quechua, sin tomar en cuenta el idioma aimara ni el puquina.

Garcilaso de la Vega nombra a Ayar Auca como Ayar Sauca y le da como significado de el alegre y feliz. Significado carente de sentido por la interpretación simplista que el escritor inca deriva de la leyenda de estos hermanos.

El aimarista Ludovico Bertonio regístra sauca pirca como pared muy alta (grande), también hauquipatha o plaça grande, de esta última se puede separar la raíz lingüística hauqui derivable de hauca y análogo con sauca (posible confusión de Garcilaso), que son aportes de la voz puquina chawkwa al aimara y que significa grande. En base a este fundamento, auca sería una contribución de origen puquina asimilada al vocabulario aimara que mutó en otras voces quechuas (auca, sauca) creando confusión en la traducción. Entonces, para este caso, Ayar Auca significaría Ayar el Mayor.

Lejos de aclarar, el significado atribuido (Mayor) crea confusión, pues según la leyenda, el hermano mayor es Manco Cápac. Cerrón Palomino dice que Ayar Auca está en contraposición con Ayar Uchu que propone traducir como Ayar el Menor (ver post aquí). Sin embargo, no expone el soporte histórico o mítico que lo respalde.

3. Base histórico-mítica que avala el significado de Ayar Auca

Un posible sustento que engrana con la tesis de Cerrón, la hallamos en la crónica del padre Bernabé Cobo (citado en Busto, J.A. 1981: 290-291), narra que los incas fabricaron tres esculturas porque una vez vieron en el cielo tres soles. La narración de los tres soles no es fabulosa ni disparatada, durante la dinastía del Alto Cuzco, los incas veneraban al Sol representado bajo la forma de una trinidad solar: la principal figura del Sol tuvo por nombre Apu Inti o Señor Sol, la siguiente Churi Inti o Sol Hijo, por último, Inti Huauque o Hermano Sol.

Sáenz, O. (2021a) (2021b) revela que las representaciones solares descritas por Bernabé Cobo corresponden con el sol al amanecer (Sol Hijo), sol en lo alto (Señor Sol) y sol del ocaso (Hermano Sol). También observa que, en los inicios del incanato, durante el gobierno del Bajo Cuzco veneraban tres soles que conforman una familia y son nombrados como: Viracocha (Padre), Ymaymana (Hijo) y Tokapu (Hijo) que son: sol al amanecer (Ymaymana), sol en lo alto (Viracocha) y sol del ocaso (Tokapu). Además, los incas conocían un antiguo principio del Kybalión egipcio, que es el principio de periodización, es decir, en el pensamiento indígena todo lo animado e inanimado posee un período de vida, es decir, nace, crece, decae y muere.

Aplicando el conocimiento anterior a la tesis de R. Cerrón: Ayar Uchu (Ayar el Menor) es equivalente del sol al amanecer, es el sol que nace, por esa razón, es el menor; en contraposición, Ayar Auca (Ayar el Mayor) es el semejante del sol en el ocaso o poniente (decae); queda Manco Cápac que cumple función análoga a la de Viracocha (el Padre) y que representa el sol en lo alto. El principio de periodización calza de forma precisa con la tesis de R. Cerrón.

4. Conclusión

En base a los argumentos expuestos, concluimos lo siguiente: el nombre de Ayar el Mayor o Ayar Auca del mito representa el símil terrenal del sol en el ocaso y equivale en la historia religiosa incaica al Hermano Sol (Ayar Auca). En la historia mítica semeja a uno de los hijos de Viracocha de nombre Tokapu que junto con su hermano Ymaymana forman una trinidad solar. Manco Cápac en el plano terrenal simula ser Viracocha (el padre).

5. Referencias

Busto, J. A. (1981). Perú incaico. (3ra. ed.). (L. Studium, Ed.) Lima, Perú.

Cerrón, Palomino, R. (2013) Las lenguas de los incas: el puquina el aimara y el quechua. Peter Lang, Frankfurt am Main, Alemania.

Cerrón, Palomino, R. (2016). El lenguaje como hermenéutica en la comprensión del pasado: a propósito del puquina en la génesis del imperio incaico. Diálogo Andino N° 49, páginas 11-27. Obtenido de: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script =sci_arttext&pid=S0719-26812016000100004&lng=es&nrm =iso.

Garcilaso de la Vega, I. (1985). Comentarios reales de los Incas. Lima, Perú: Fondo Editorial Banco de Crédito del Perú.

González Holguin, D. (1608). Vocavulario de la lengva general de todo el Perv llamada lengva qquichua o del Inca. Obtenido de: http://www.letras.ufmg.br/padrao_cms/documentos/profs/romulo/VocabvlarioQqichuaDeHolguin1607.pdf.

Sáenz, O. (2021b). Viracocha el sol de soles. (1ra ed.) Lima, Perú.

Sáenz, O. (2021c). La historia de Viracocha (1ra ed.) Lima, Perú.

HUACA: Mucho más que un LUGAR SAGRADO

HUACA: Mucho más que un LUGAR SAGRADO

La palabra huaca o guaca o waka acoge diversos significados, es un vocablo de índole religiosa y predominante durante todo el incanato. De uso continuo para designar numerosos conceptos en lo tocante a lugares u objetos sagrados.

Después de la conquista y virreinato hasta nuestros días, la percepción y concepto se extendió hasta incluir como una huaca a las vetustas edificaciones indígenas. La interpretación moderna nos hace pensar que se ha tergiversado su verdadera expresión.

Es común entender que la huaca es el lugar donde entierran al indígena. Pero, el concepto es más amplio de lo que imaginamos. Tiene otras acepciones que en este post aclaramos.

Índice

1. Significado de Huaca

El Diccionario de la Real Academia Española (D.R.A.E.) considera como una huaca o guaca a los sepulcros indígenas (en Bolivia y Perú) donde se hallan objetos de valor: un tesoro escondido o enterrado; una vasija de barro cocido en cuyo interior depositaron joyas y objetos artísticos como ofrenda para los dioses.

El Diccionario de la Academia Mayor de Lengua Quechua o (A.M.L.Q) dice que waka en Arqueología es un santuario y necrópolis preincas situados en la costa y sierra del Perú. En Etnohistoria es un adoratorio, objeto sagrado inca. También es parte del espacio sagrado del Cusco donde los incas situaron más de 350 huacas.

El Vocabulario de la Lengva General de todo el Perv llamada Lengva Qquichua o del Inca de Diego Gonçález Holguín reconoce un extenso valor conceptual, registra como huacca a los:

“Ídolos, figurillas de hombres y animales que traían consigo. Lugar de ídolos, adoratorio. La plata, escondida debajo de la tierra. Tesoro. Carnero o cualquier bestia monstruosa, que tiene más, o menos miembros, o fealdad natural. Cuando tiene seis dedos en manos y pies como león. Paso peligroso o espantable”.

En el Perú nombran como huaca a los restos arqueológicos de las edificaciones pre hispánicas que forman parte del patrimonio histórico del Perú. Las arquitecturas se distribuyen por diversos distritos limeños. El Ministerio de Cultura creó el programa Lima, la ciudad de las huacas con el apoyo de UNESCO a fin de protegerlas y promover su preservación. Se trata de complejos arqueológicos de la cultura Ichma que han convertido a Lima en una ciudad con atractivo turístico.

2. Huaca según Garcilaso de la Vega

Haciendo gala de conocer el idioma quechua, Garcilaso describe de forma brillante el concepto múltiple de la voz huaca, cuenta que los incas no apreciaban a las huacas como deidades, tampoco las adoraban, solo les rendían veneración y respeto.

El pensamiento incaico designa como huaca a cualquier elemento u objeto de la naturaleza que por su forma, colorido o enormidad se presenta como una entidad superior que destaca al compararla con sus similares.

Las tumbas indígenas en los campos, también se consideraban huacas, algunos enterraban a sus deudos en los alrededores de la casa, incluso al interior. Cuenta Garcilaso de la Vega que los indígenas sentían una tribulación inmensa cuando los españoles profanaban sus tumbas a la búsqueda de oro y plata, les rogaban no desperdigar los huesos de sus antepasados porque estos debían estar juntos y completos para poder retornar a una nueva vida.

Es huaca a todo lo perteneciente a los históricos reinos de la naturaleza, en especial los animales, vegetales o minerales que por su belleza y perfección superaban a los de su especie, por ejemplo: una flor, una fruta, un árbol que destaca sobre los de su género.

Huaca quiere decir ídolo, también es cualquier objeto que por su relevancia se le considera como una cosa sagrada, la amplitud del concepto permite diversidad de sentidos que a continuación analizamos:

3. La paqarina ¿Es una huaca?

Las paqarinas (ver significado aqui) o lugares donde aparece el antepasado primigenio de una etnia o cultura indígena, eran valoradas como lugares sagrados. Los sitios de origen podían ser diversos, por ejemplo: peñas, ríos, manantiales, lagos, nevados, cerros, cordilleras, árboles, cuevas, etcétera. Un ejemplo de lugar de origen es la cueva Cápac T´tocco del cerro Tampu T´tocco, lugar por donde surgieron los hermanos Ayar (los incas). El sagrado y mítico Titicaca, fue la paqarina por donde se originó el dios Viracocha. El lago Choclococha, fue el lugar por donde apareció la etnia chanca.

Garcilaso dice:

“Que no se tiene por honrado el indio que no desciende de fuente, río o lago, aunque sea de la mar […]”. Ibid. (1985: 34).

Huaca es la ofrenda que el sacerdote inmola en sus festividades principales a Viracocha y el Sol, por ejemplo: las figurillas de hombres, aves, animales y otros fraguados en oro, plata o moldeados en cerámica o tallados en madera etcétera. El pensar incaico los considera objetos sagrados porque sus únicos dueños son los dioses.

4. El templo ¿Es una huaca?

En efecto, son huacas, podía ser un templo grande o pequeño, por ejemplo, el templo Coricancha o Recinto de Oro, estimada como la huaca principal. En el Cusco, Pachacútec construyó diversos templos: el Quishuarcancha en honor a Viracocha, el templo a la Killa o Luna, el templo a Illapa o el rayo, relámpago y trueno. Tiempo atrás, Viracocha Inca (padre de Pachacútec) edificó un hermoso templo en honor a Viracocha en Rakchi, antiguamente conocido como Cacha. Dice la narración mítica que el dios Viracocha erupcionó y apago el volcán Quimsachata de esa localidad.

Otro caso son los templos al Sol ubicados en: Pachacámac; en la isla del Sol en el lago Titicaca; en Tumibamba (Ecuador). Antes de que aparecieran los incas se erigió el templo Chavín de Huántar ubicado en la sierra central de Áncash. Todos los templos tienen por su naturaleza sagrada, la cualidad de ser huacas.

5. Saramama ¿Una huaca familiar?

En época incaica cada familia tenía su propia huaca protectora del maíz cosechado cuyo nombre fue Saramama. Según Valcárcel, L. (1964: T. 1, 61-62) el pensar incaico acepta la concepción religiosa de las madres de las cosas, por ejemplo: Saramama es la Madre del Maíz; Cocamama es la Madre de la Coca; la Madre Tierra es la Pachamama; la Cochamama es la Madre de los Manantiales. Todas son huacas.

Cuando los incas terminaban de cosechar el maíz de las chacras destinadas a los templos y huacas, seguidamente tocaba el turno al pueblo, entonces cada familia se dirigía a sus parcelas para cosechar el maíz.

Dice Murúa, F. M. (2001) que cada agricultor celebraba un culto a la Madre del Maíz, se oficiaba al término de la cosecha. Conforme recogían las mazorcas y poco antes de pelarlas y desgranarlas, buscaban, escogían y separaban la mejor; para la elección optaban por ciertos atributos como: tamaño, robustez, cantidad y calidad de grano. Obtenida retornaban a sus hogares donde confeccionaban una huaca con la mazorca elegida y la bautizaban como Saramama, apartaban una pequeña cantidad de granos para situarlos en un troje pequeño o pirua. Veneraban los granos, por provenir de la Madre del Maíz y por proteger el maíz sin pudrirse durante todo el año.

Previo al ritual consultaban con los sacerdotes la suerte del maíz, éstos le preguntaban a la mazorca:

“[…] si tenía fuerza y vigor para el año que viene, y si el maíz respondía que no le tenía, le llevaban a la mesma chácara, a quemarlo con la mayor solemnidad que cada uno podía”. (438 Ibid.).

Si ocurría lo anterior, repetían de nuevo la selección, hasta que la mazorca respondía que poseía dicha fuerza. La respuesta positiva originaba la algarabía de la familia y derivaba en festejos.

6. Huacas humanas y del mundo natural

En contraste a lo anterior, nombran como huaca a las cosas grotescas o anti estéticas o fieras, tal es el caso de las boas de la selva. El criterio alcanzaba a los animales y las aves, es el caso de los auquénidos que paren dos críos, los huevos de aves con dos yemas. En la costa o yunga antigua estiman a las ballenas por su colosal tamaño, la creían como la madre de los peces.

También incluían a los ríos caudalosos, a las piedras con extraños tallados naturales o con diversos colores. La cordillera de los Andes fue estimada como una huaca, también cuando un cerro se mostraba dominante sobre los otros, por ejemplo: el nevado Pariacaca ubicado en la serranía limeña de Huarochiri, el cerro Huanacauri (ver significado aquí) en el Cusco, ambas huacas fueron objeto de veneración y culto. El culto a Huanacauri ocurrió desde Manco Cápac, es decir, desde épocas primordiales y duró hasta la conquista y virreinato.

En caso de seres humanos, lo asumen como huaca por hechos anormales cuyo entendimiento no hallan explicación, como, por ejemplo: una mujer que alumbra mellizos, en algunos pueblos lo asociaban con la fertilidad y lo celebraban con fiestas y bebidas, con cantos y bailes, pero en otros lo consideraban como signo de mal agüero, lloraban compungidos esperando algún castigo por algún delito cometido. También son huacas, los niños nacidos con taras como: pies doblados, o con seis dedos, los jorobados o con defectos en la cara o en el cuerpo.

7. El oráculo ¿Es una huaca?

Huaca es el lugar donde el indígena consulta sus temores, solicita la aceptación de la ofrenda a sus dioses, pide por la buena marcha de sus festividades, busca la causa de alguna desdicha, indaga el triunfo o fracaso en la guerra, analiza la sucesión del trono, investiga la causa de alguna enfermedad o muerte, solicita paz, prosperidad para todo el pueblo y los augures del destino les dan sus respuestas en los oráculos.

Las consultas también las hacían los incas, los testimonios de los cronistas son elocuentes. José de la Riva Agüero refiere que:

“La fundación de la ciudad del Cusco fue un suceso muy memorable, rodeado de ritos y ceremonias religiosas consultando a los agüeros y mirando las estrellas…”. (Citado en Busto, J.A. 1981:26).

Según Guamán Poma, P. (2011: 52), Mama Ocllo era oficiante de ritos escabrosos, solía conversar con piedras, peñas, maderos, cerros, lagunas y éstas respondían sus consultas, además la soberana creó el culto a las huacas y willkas esta última voz en quechua significa sagrado, en aimara refiere al Sol.

Después de diversas conquistas por la costa norteña del antiguo Perú, Túpac Inca Yupanqui decidió retornar al Cuzco, pero antes enrumbó con dirección al oráculo de Pachacámac para consultar su futuro. Los augurios para su gobierno y sus conquistas fueron favorables.

Las premoniciones y consultas de Huayna Cápac son evidentes, se enteró de la caída del Tawantinsuyo con anterioridad. Poco antes de morir nombró como posibles herederos del reino a dos de sus hijos: Ninan Cuyochi y Huáscar, previo solicitó consultar al oráculo mediante la calpa o lectura del corazón y pulmones de un auquénido. La respuesta fue negativa para ambos hermanos.

8. La huaca en los conflictos bélicos

Otra forma de huaca se presenta en la guerra entre dos bandos, cada uno solía llevar sus huacas como ídolo protector. Cuando los incas iban a guerrear cargaban con una momia de sus reyes como huaca protectora para asegurar el triunfo.

Los incas tenían por costumbre apoderarse de las huacas del pueblo conquistado, las remitían al Cusco y colocaban en un lugar destinado para su culto, a la muerte del rey las huacas eran incluidas como parte del ajuar mortuorio.

Cuando Pachacútec derrotó a la etnia chanca, previo capturó a sus dos huacas: Mucho tiempo después el licenciado Polo de Ondegardo descubrió varias momias incas, entre ellas halló la de Pachacútec, el ajuar mortuorio incluía las huacas de los chancas.

Huáscar realizó consultas antes de iniciar la guerra contra su hermano Atahuallpa, a la vez Atahuallpa hizo lo mismo. En ambos casos los augurios fueron nefastos.

9. El ceque incaico ¿Es una huaca?

El ceque no es una huaca, es una voz que significa raya, hilera, línea. Del templo Coricancha tomado como centro, se originaban unas líneas imaginarias o ceques (líneas) que iban en dirección a las cuatro regiones del Tawantinsuyo. Las huacas se hallaban repartidas en cada línea una tras otra, como indica Rostworowski, M. (2014: 141) cada huaca se enlazaba al ceque como el nudo de un quipu. Ceques y huacas formarían un inmenso quipo alrededor del templo Coricancha. Cada ceque era mantenido por una dinastía real, cuyo encargo era asegurar su mantenimiento.

La disposición por cada región era así:

1) Camino al Chinchaysuyo se originaban nueve líneas o ceques con ochenta y cinco huacas.

2) Hacia el Antisuyo se generaban nueve ceques con setenta y ocho huacas.

3) Rumbo al Collasuyo asomaban nueve ceques con ochenta y cinco huacas.

4) Con dirección al Contisuyo había catorce ceques con ochenta huacas.

Entre todos suman 41 ceques y 328 huacas, faltaría añadir el templo Coricancha y cuatro huacas adicionales no incluidas en los ceques, con lo cual sumarían 333 huacas. Tenían un radio de acción comprendido dentro de cuatro leguas de los alrededores del Cusco. Las numerosas huacas alrededor del Cusco le conferían un carácter de capital sagrada.

El primer informante de la existencia de ceques en el Cusco fue Polo de Ondegardo (1571). Después Bernabé Cobo (1653) los detalla y describe, contenido que hallamos en Valcárcel, L.E. (1964: 435-468).

Queda pendiente el estudio del significado de cada huaca, es una investigación que involucra los nombres quechuas y aimaras de cada una de ellas, labor que, tal como lo dice Rodolfo Cerrón-Palomino en La onomástica de los ceques: cuestiones etimológicas, es una tarea muy ardua y especializada.

10. Conclusiones

1) La diversidad de conceptos y características asociadas a la huaca permiten comprender cuan extenso fue el pensamiento religioso de los incas.

2) Las huacas no representan a los dioses, por lo tanto, no les corresponde adoración, pero sí veneración y respeto.

3) La proliferación de huacas tanto locales como de las naciones conquistadas revela una tolerancia religiosa de los incas a cultos distintos a su religión.

4) La construcción de diversos templos al Sol en lugares importantes y alejados del Cusco demuestra la expansión religiosa de los incas.

5) Diversas expresiones culturales, como actos políticos, sociales, militares, agrícolas, lugares de origen del antepasado primigenio y otros están íntimamente ligados al concepto de huaca.

6) Los incas tenían gran fe en sus agoreros, confiaban sus consultas a los oráculos que consideraban como huacas.

7) Las ofrendas a los dioses eran consideradas objetos sagrados cuyo único propietario era el dios ofrendado.

8) Los ceques alrededor del Cusco le dan el carácter y calidad de ciudad sagrada, demuestra el espíritu religioso de los incas.

11. Referencias

Busto, J. A. (1981). Perú incaico. 3ra. ed. Librería Studium, Ed. Lima, Perú.

Cobo, B. (1964 [1653]). Historia del Nuevo Mundo. Obtenido de: https:// es. scribd.com/doc/50568547/COBO-Bernabe-1653-1964-Historia-del-Nuevo-Mundo#scribd.

Cerrón R (2005: 285-303). La onomástica de los ceques: cuestiones etimológicas. Lexis Revista de Lingüística y Literatura. Vol. 29, N.° 2 (2005). Obtenido de: file:///D:/Backup% 20c/Downloads/8392-Texto%20del%20art%C3%ADculo-33088-1-10-20140220%20(1). pdf.

Diccionario de la Real Academia Española (D. R.A.E.)

D.A.M.L.Q. (2005). Diccionario Quechua-Español-Quechua. Academia Mayor de la Lengua Quechua. (2da. ed.) Cusco Perú. Obtenido de:http://lengamer.org/admin/languag e_folders/quechuadecusco/user_uploaded_files/links/File/AML Quechua-Dic.pdf.

Garcilaso de la Vega, I. (1985). Comentarios reales de los incas. Lima, Perú: Fondo Editorial Banco de Crédito del Perú.

González Holguin, D. (1608). Vocavulario de la lengva general de todo el Perv llamada lengva qquichua o del Inca. Obtenido de: http://www.letras.ufmg.br/padrao_ cms/ documentos/profs/romulo/VocabvlarioQqichuaDeHolguin1607.pdf.

Guamán Poma, de. A. (2011). Nueva Crónica y Buen Gobierno (1ra. ed.). Lima, Perú: Ebisa Ediciones.

Rostworowski, M. (2014). Estructuras Andinas del Poder – Ideología Religiosa y Política. Lima, Perú: Instituto de Estudios Peruanos.

Murúa, F. M. (2001). Historia general del Perú (2da. ed.). España: Manuel Ballesteros Gaibrois.

Ondegardo, P. de. (1571). ONDEGARDO danos de no guaradar a los indios sus fueros. 

Valcárcel, L. (1964). Historia del Antiguo Perú (Vol. 3 volúmenes). Lima, Perú: Juan Mejía Baca.

El PUEBLO que se convirtió en VERDUGO

El PUEBLO que se convirtió en VERDUGO

Como sucedió con otros nombres quechuas que designan a los pueblos del Perú, el de Chongoyape sufrió una mutación en su estructura literal y dicción, perdiéndose su verdadero significado en el tiempo y la historia.

En este post indagamos las causas del origen del nombre tratando de descubrir sus raíces quechuas, para definir la verdadera estructura literal y proponer un posible significado. La ubicación del pueblo sugiere vínculos ligados con la cultura mochica.

Empecemos:

Índice

1. Ubicación de Chongoyape

Si nos hallamos en Chiclayo (costa norte del Perú) y deseamos visitar Chongoyape, podemos transportarnos mediante una vía de penetración a la sierra que atraviesa diversos poblados y añejas cooperativas como: Pomalca, Tumán, Pátapo, Pampa Grande, La Puntilla, Tablazos etcétera.

Antes de llegar al pueblo, hacia la mano izquierda se halla el reservorio mal llamado Tinajones, según Sáenz, W. (1988) debió ser bautizado con el nombre del pueblo chongoyapano. La pared de la represa es enorme, colinda con la carretera, la conocimos allá por los años 1965, hoy día, el muro de contención pasa inadvertido, como que se confunde con el paisaje y la vegetación adherida a sus paredes, se exhibe como una pequeña meseta involucrada con el entorno natural entre cerros y lomas.

Antes de ingresar al pueblo debemos transitar por un riachuelo de ramalillos dispersos un tanto ancho bautizado con el nombre de Juana Ríos.

Chongoyape está a 60 kilómetros de Lambayeque, entrando a la sierra, es la antesala para llegar a Chota y Cajamarca, tiene un clima templado, se ubica a una altitud de 248 m.s.n.m.

2. Los apus del pueblo de Chongoyape

Cuenta el historiador Walter Sáenz Lizarzaburu, ―rememorando a Antonio Raimondi― que, el pueblo se encuentra engarzado en medio de un semicírculo de cerros que absorben y reflejan la luz solar, causando que se eleve la temperatura y provocando un calor insoportable.

El pueblo cuenta con apus protectores: uno es el cerro Rakarumi, otro el cerro Mulato que destaca por su arte rupestre y el cerro Chaparrí, de estos últimos nace una antigua leyenda que en otro post comentaremos.

Chongoyape está emplazado en las faldas del cerro Rakarumi, voz compuesta por dos palabras quechuas: raka cuyo significado es rajado y rumi que es piedra, quiere decir: piedra rajada. Hace honor a su conformación pétrea: es un montículo enorme de piedras resquebrajadas.

3. Significado del nombre Chongoyape

Chongoyape es el nombre del pueblo donde nacieron nuestros padres. Siempre nos interesó saber ¿por qué el nombre comienza con la palabra chongo? Voz cuyo significado es antro o lugar de mala reputación, tal acepción nos causaba malestar.

Investigando el libro de Walter Sáenz L. titulado Racarrumi hallamos que, el nombre fue afectado con una mala traducción e interpretación por los españoles. Investigando sus fuentes, Sáenz halló en el libro Topónimos quechuas del Perú de Max Espinoza Galarza que el nombre fue Sonqollapij, deformado después como Chongoyape. Sonqo significa corazón y llapij quiere decir lo que estruja. Entonces, Sonqollapij significaría:

“El o lo que roba el corazón; que hace perder los estribos. Alude a la hermosura de sus mujeres. Es barbarismo decir Chongoyapi. Debe corregirse” (sic).

La explicación no nos satisfizo, los indígenas nombraban los topónimos teniendo en cuenta características relacionadas con la geografía del lugar o con hechos históricos o míticos que condicionan e individualizan el nombre.

Quedamos con la duda, hasta que recordamos algunas imágenes de huacos (o ceramios) de la cultura mochica, los artistas dibujaron una escena representando a un chamán o sacerdote enmascarado extrayendo ―previo tajo― el corazón de un prisionero (ver imagen destacada).

Chongoyape queda cerca del lugar donde descubrieron las tumbas del Señor de Sipan y también del complejo arqueológico Batan Grande (o Sican) capital política y religiosa de la cultura mochica, lugar donde realizaban ritos y ceremonias religiosas. En dicho territorio se ubican templos y pirámides, también hallaron enterrados más de cincuenta hornos para fabricar cerámica.

Con el dibujo supusimos que, en el pueblo de chongoyapano sacrificaban humanos arrebatando el corazón de los prisioneros, tal puede ser el verdadero significado del pueblo natal de nuestros padres.

4. Información adicional

 

Si requieres información adicional acerca de Chongoyape la hallarás con Walter Sáenz Lizarzaburu hijo ilustre del pueblo, escribió dos libros en vida y le quedaron otros en el tintero: uno, titulado Racarrumi que narra la historia del pueblo chongoyapano y el otro, La fundación de Chiclayo, donde expone la hipótesis de que la ciudad nunca fue fundada, se asentó por la conglomeración de comerciantes de diversas zonas aledañas. Aquel que quiera rebatir tal hipótesis tendrá que presentar el acta de fundación. A la fecha no ha aparecido el documento persistiendo la hipótesis en el tiempo.

5. Conclusión

La transformación de Sonqollapij a Chongoyape no debe extrañarnos, la gran mayoría de antropónimos y topónimos del Perú ha sufrido una fuerte erosión que modifica su esencia sintáctica y deforma las reglas correctas de pronunciación y escritura. Esta realidad, lejos de asustarnos, nos alienta a investigar la historia del Perú antiguo a partir del verdadero significado de las palabras quechuas. Es un trabajo arduo pero necesario si queremos comprender el pensamiento andino a partir del idioma madre y otros idiomas nativos.

6. Referencia

Sáenz, W. (1988). Racarrumi. 2da. Edición. Lima, Perú.